HISTORIA
La
Investigación de Operaciones o Investigación Operativa, es una
rama de las Matemáticas
consistente en el uso de modelos matemáticos,
estadística
y algoritmos
con objeto de realizar un proceso de toma de decisiones. Frecuentemente, trata
el estudio de complejos sistemas reales, con la finalidad de mejorar (u
optimizar) el funcionamiento del mismo. La investigación de operaciones permite
el análisis de la toma de decisiones teniendo en cuenta la escasez de recursos,
para determinar cómo se pueden maximizar o minimizar los recursos.
ORIGEN MILITA DE ESTAS TECNICAS
Cuando comenzó la Segunda Guerra Mundial, había un pequeño grupo de
investigadores militares, encabezados por A.P. Rowe, interesados en el uso
militar de una técnica conocida como radioubicación (o radio-localización), que
desarrollaron científicos civiles. Algunos historiadores consideran que esta
investigación es el punto inicial de la investigación de operaciones. Otros creen
que los estudios que tienen las características del trabajo de investigación de
operaciones aparecen posteriormente. Algunos consideran que su comienzo está en
el análisis y solución contra el bloqueo naval de Siracusa que Arquímedes
presentara al tirano de esa ciudad, en el siglo III A.C. F. W. Lanchester, en
Inglaterra, justo antes de la primera guerra mundial, desarrolló relaciones
matemáticas sobre la potencia balística de las fuerzas opositoras, que si se
resolvían tomando en cuenta el tiempo, podían determinar el resultado de un
encuentro militar. Tomás Edison también realizó estudios de guerra
antisubmarina. Ni los estudios de Lanchester ni los de Edison tuvieron un
impacto inmediato; junto con los de Arquímides, constituyen viejos ejemplos del
empleo de científicos para determinar la decisión óptima de la guerra.
No mucho después que estallara la Segunda Guerra Mundial, la Badswey
Research Station, bajo la dirección de Rowe, participó en el diseño de
utilización óptima de una nuevo sistema de detección de advertencia prematura,
denominado radar (Radio Detection And Ranging – Detección y medición de
distancias mediante radio). Poco después este avance sirvió para el análisis de
todas las fases de las operaciones nocturnas, y el estudio se constituyó en un
modelo de los estudios de investigación de operaciones que siguieron.
En agosto de 1940 se organizó un grupo de investigación, bajo la
dirección de P. M. S. Blackett, de la Universidad de Manchester, para estudiar
el uso de un nuevo sistema antiaéreo controlado por radar. Se conoció al grupo
de investigación como el “Circo de Blackett”, nombre que no aparece sin sentido
a la luz de sus antecedentes y orígenes diversos. El grupo estaba formado por
tres fisiólogos, dos fisicomatemáticos, un astrofísico, un oficial del
ejército, un topógrafo, un físico general y dos matemáticos. Parece aceptarse
comúnmente que la formación de este grupo constituye el inicio de la
investigación de operaciones.
Blackett y parte de su grupo en 1941 participó en problemas de detección
de barcos y submarinos mediante un radar autotransportado. Este estudio condujo
a que Blackett fuera director de Investigación de Operación Naval del
Almirantazgo Británico. Posteriormente, la parte restante de su equipo pasó a
ser el grupo de Investigación de Operaciones de la Plana de Investigación y
Desarrollo de la Defensa Aérea, y luego se dividió de nuevo para formar el
Grupo de Investigación de Operaciones del Ejército. Después de los años de
guerra, los tres servicios importantes tenían grupos de investigación de
operaciones.
A manera de ejemplo, esos primeros estudios, la Comandancia Costera, no
lograba hundir submarinos enemigos con una nueva bomba antisubmarina. Las
bombas se preparaban para explotar a profundidades de no menos de 30 m. Después
de estudios detallados, un profesor apellidado Williams llegó a la conclusión
de que la máxima probabilidad de muerte ocurriría con ajustes para
profundidades entre 6 y 7 m. Entonces se prepararon las bombas para mínima
profundidad posible de 10 m, y los aumentos en las tasas de muertes, según
distintas estimaciones, variaron entre 400 y 700%. De inmediato se inició para
desarrollar un mecanismo de disparos que se pudiera ajustar a la profundidad
óptima de 6 a 7m. Otro problema que consideró el Almirantazgo fueron las
ventajas de los convoyes grandes frente a los pequeños. Los resultados fueron a
favor de los convoyes grandes.
A pocos meses de que Estados Unidos entrara en la guerra, en la fuerza
aérea del ejército y en la marina se iniciaron actividades de investigación de
operaciones. Para el Día D (invasión aliada de Normandía), en la fuerza aérea
se habían formado veintiséis grupos de investigación de operaciones, cada uno
con aproximadamente diez científicos. En la marina ocurrió un proceso semejante.
En 1942, Philip M. Morris, del Instituto Tecnológico de Massachussets, encabezó
un grupo para analizar los datos de ataque marino y aéreo en contra de los
submarinos alemanes. Luego se emprendió otro estudio para determinar la mejor
política de maniobrabilidad de los barcos en convoyes al evadir aeroplanos
enemigos, incluso los efectos de la exactitud antiaérea. Los resultados del
estudio demostraron que los barcos pequeños deberían cambiar su dirección
gradualmente.
Al principio, la investigación de operaciones se refería a sistemas
existentes de armas y a través del análisis, típicamente matemático, buscaba
las políticas óptimas de sistemas. Hoy día, la investigación de operaciones
todavía realiza esta función dentro de la esfera militar; sin embargo, lo que
es mucho más importante, ahora se analizan las necesidades del sistema de
operación modelos matemáticos, y se diseña un sistema (o sistemas) de operación
que ofrezca la capacidad óptima.
El éxito de la investigación de operaciones en la esfera de lo militar
quedó bastante bien documentado hacia finales de la segunda guerra mundial. El
general Arnold encargó a Donald Douglas, de la Douglas Aircraft Corporation, en
1946, la dirección de un proyecto Research And Development (RAND –
Investigación y Desarrollo) para la Fuerza Aérea para el proyecto. La
corporación RAND desempeña hoy día un papel importante en la investigación que
se lleva a cabo en la Fuerza Aérea.
A partir del inicio de la investigación de operaciones como disciplina,
sus características más comunes son: